sábado, 31 de octubre de 2026

Más allá del aprendizaje académico: la importancia del bienestar socioemocional en la formación integral del alumnado

 Más allá del aprendizaje académico: la importancia del bienestar socioemocional en la formación integral del alumnado

Introducción

En el contexto educativo actual, resulta indispensable reflexionar sobre la importancia de promover una educación integral que reconozca al estudiante como un ser humano con dimensiones cognitivas, emocionales, sociales y físicas. Desde esta perspectiva, la educación no debe limitarse a la transmisión de conocimientos académicos, sino que debe favorecer el desarrollo personal, el bienestar socioemocional y la construcción de relaciones saludables que contribuyan a una convivencia armónica dentro y fuera de la escuela. En este sentido, el presente ensayo tiene como propósito realizar una reflexión crítica sobre la estrategia nacional El ABC de las emociones, impulsada por la Secretaría de Educación Pública, considerando sus aportaciones a la formación integral de los estudiantes, sus posibilidades de implementación en las instituciones educativas y los desafíos que representa para los docentes y la comunidad escolar.

Desarrollo

Los tiempos actuales demandan enfocar una educación desde una visión humanista, que se coloque en el centro del esfuerzo formativo, tanto a las personas como a las relaciones humanas y al medio en el que habitamos (SEP, 2017a), es por esta razón que La Nueva Escuela Mexica ( SEP 2022b) postula a la persona como eje central de modelo educativo, dentro de esta perspectiva los estudiantes son vistos de manera integral, como una totalidad. Para logar este desafío es necesario desarrollar todas las dimensiones de los alumnos: cognitiva, emocional, social y física, con la finalidad de formar individuos plenos, conscientes y capaces de enfrentar de manera crítica y creativa las demandas del mundo actual, así como la de construir vinculaciones sanas y positivas consigo mismo y el entorno.    

Esta visión educativa requiere de cambios profundos, dado que “tradicionalmente la escuela ha puesto más atención al desarrollo de habilidades cognitivas y motrices que al desarrollo socioemocional” (SEP, 2017a, p.517) ante esta necesidad el gobierno nuestro país a través de la Secretaria de Educación Pública ha impulsado la estrategia nacional: El ABC de las emociones, el cual principalmente está dirigido a adolescentes y jóvenes. Su principal objetivo es promover el bienestar socioemocional y la salud mental de los alumnos de estos niveles educativos (SEP, 2026 https://abcdelasemociones.sep.gob.mx/).

Desde mi perspectiva esta estrategia tiene muchos beneficios para nuestros estudiantes pues de acuerdo con la UNESCO (2024) el aprendizaje social y emocional es un fin en sí mismo, ya que alimenta el bienestar físico y mental general de los individuos y refuerza las conexiones entre los miembros de la sociedad,  pues actualmente vivimos tiempos muy complejos en los que la salud emocional debe ha sido descuidado, pues por mucho tiempo se pensaba que esta área le correspondía más ámbito familiar que al escolar o que el carácter de la personalidad de cada individuo  lo determinaban la vivencia y  el contexto en el que está inmiscuido.

En este sentido considero que uno de los principales aciertos de el ABC de las Emociones es reconocer que la escuela no puede limitar su función a la transmisión de conocimientos académicos, puesto que los procesos de aprendizaje están estrechamente relacionados con las experiencias emocionales, las condiciones sociales y las relaciones interpersonales del alumnado, porque cuando un alumno esta emocionalmente bien, puede mejorar su rendimiento académico, reducir el riesgo de abandono escolar,  disminuir el acoso, mejorar de la conducta social general,  enriquecer las relaciones interpersonales,  decrecer en la toma de riesgos con el alcohol y otras drogas, progresar en la recuperación tras la exposición a emergencias y traumas, reducción de insultos homófobos y de la violencia sexual, asimismo, aminorar las desigualdades y las desventajas sociales, incluidas la discriminación y la exclusión social (UNESCO, 2024 https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000396716)

Otro aspecto que conviene resaltar es que las orientaciones para el ABC de las emociones (2026c) impulsa: “la construcción de comunidades educativas que reconozcan las educativas que reconozcan las emociones como parte del aprendizaje común, promoviendo el reconocimiento personal, el cuidado de si de las demás personas y el entorno como elementos esenciales para el bienestar socioemocional” (p. 5) de ahí que considero que es una gran labor docente, pues las acciones que se impulsen para tal fin deben tener impacto en toda la comunidad estudiantil y por ende en las familias, por ello creo conveniente que también se impulsen acciones con los padres y madres de familia, pues poco ayuda que se impulsen cambios emocionales en los alumnos y en su familia se continúen con repitiendo patrones que afecten la salud emocional.

El programa busca insertarse en el espacio curricular de Educación socioemocional/Tutorial de la fase 6, asimismo se integra en el campo formativo De lo humano y lo Comunitario, por lo que desde mi punto de vista se puede realizar una transversalidad entre las acciones que propone el programa y campos curriculares, por lo que aplicarlo no generaría más carga horaria.

Sin embargo, conviene cuestionarse ¿las condiciones actuales de las escuelas permiten atender integralmente las necesidades socioemocionales de todo el alumnado? Desde mi función como subdirectora considero que existen factores que limitan tales como: la violencia familiar, la pobreza, la desigualdad, la discriminación, la inseguridad, la desintegración familiar, entre otras, por lo cual no pueden resolverse exclusivamente mediante actividades en el aula.  Por tanto, aunque la propuesta es pertinente, su efectividad dependerá de que las instituciones cuenten con las condiciones organizativas, profesionales y comunitarias que permitan atender las problemáticas identificadas.

Conclusiones:

La estrategia nacional El ABC de las emociones representa un avance significativo en la educación socioemocional, al abonar a la educación integral de los alumnos. Su implementación responde a la necesidad transformar las prácticas educativas tradicionales, en las que se dejaron en segundo plano aspectos fundamentales como el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía, la convivencia, el cuidado de sui mismo y de los demás. En este sentido la propuesta es congruente con la educación humanista, al ser concebido el alumno como persona integral con necesidades, emociones, experiencias que influyen en su desarrollo.

El desarrollo socioemocional no debe reducirse a la aplicación de ejercicios aislado, dinámicas grupales o materiales didácticos, requiere de practicas en las que se favorezcan las relaciones basadas en el respeto, la escucha, la confianza la inclusión y la resolución pacífica de conflictos. Por ello el verdadero desafío consiste en logar que el bienestar socioemocional se convierta en un principio trasversal de la vida institucional y no únicamente en una actividad mas dentro de la planeación escolar.

Bibliografía:

SEP (2017 a) Plan y Programas de Estudio para la Educación, Aprendizajes Clave para la Educación Integral. México: SEP

____SEP (2022 b) El Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022. México: SEP

____SEP (2026) Orientaciones El ABC de las emociones en educación básica [Pagina web] consultado el 29 de octubre del 2026, https://abcdelasemociones.sep.gob.mx/

UNESCO. (2024). Integrar el aprendizaje social y emocional en los sistemas educativos: Guía de políticas. básica [Pagina web] consultado el 30 de octubre del 2026, https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000396716

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