Más allá del aprendizaje académico: la importancia del bienestar socioemocional en la formación integral del alumnado
Introducción
En el
contexto educativo actual, resulta indispensable reflexionar sobre la
importancia de promover una educación integral que reconozca al estudiante como
un ser humano con dimensiones cognitivas, emocionales, sociales y físicas.
Desde esta perspectiva, la educación no debe limitarse a la transmisión de
conocimientos académicos, sino que debe favorecer el desarrollo personal, el
bienestar socioemocional y la construcción de relaciones saludables que
contribuyan a una convivencia armónica dentro y fuera de la escuela. En este
sentido, el presente ensayo tiene como propósito realizar una reflexión crítica
sobre la estrategia nacional El ABC de las emociones, impulsada por la
Secretaría de Educación Pública, considerando sus aportaciones a la formación
integral de los estudiantes, sus posibilidades de implementación en las
instituciones educativas y los desafíos que representa para los docentes y la
comunidad escolar.
Desarrollo
Los tiempos actuales demandan enfocar una educación desde
una visión humanista, que se coloque en el centro del esfuerzo formativo, tanto
a las personas como a las relaciones humanas y al medio en el que habitamos
(SEP, 2017a), es por esta razón que La Nueva Escuela Mexica ( SEP 2022b)
postula a la persona como eje central de modelo educativo, dentro de esta
perspectiva los estudiantes son vistos de manera integral, como una totalidad.
Para logar este desafío es necesario desarrollar todas las dimensiones de los alumnos: cognitiva,
emocional, social y física, con la finalidad de formar individuos plenos,
conscientes y capaces de enfrentar de manera crítica y creativa las demandas
del mundo actual, así como la de construir vinculaciones sanas y positivas
consigo mismo y el entorno.
Esta visión educativa requiere de cambios profundos, dado
que “tradicionalmente la escuela ha puesto más atención al desarrollo de
habilidades cognitivas y motrices que al desarrollo socioemocional” (SEP, 2017a,
p.517) ante esta necesidad el gobierno nuestro país a través de la Secretaria
de Educación Pública ha impulsado la estrategia nacional: El ABC de
las emociones, el cual principalmente está dirigido a adolescentes y jóvenes. Su
principal objetivo es promover el bienestar socioemocional y la salud mental de
los alumnos de estos niveles educativos (SEP, 2026 https://abcdelasemociones.sep.gob.mx/).
Desde mi perspectiva esta estrategia tiene muchos
beneficios para nuestros estudiantes pues de acuerdo con la UNESCO (2024) el aprendizaje social y emocional es un fin en sí mismo, ya
que alimenta el bienestar físico y mental general de los individuos y refuerza
las conexiones entre los miembros de la sociedad, pues actualmente vivimos tiempos muy
complejos en los que la salud emocional debe ha sido descuidado, pues por mucho
tiempo se pensaba que esta área le correspondía más ámbito familiar que al
escolar o que el carácter de la personalidad de cada individuo lo determinaban la vivencia y el contexto en el que está inmiscuido.
En este sentido considero que uno de los principales
aciertos de el ABC de las Emociones es reconocer que la escuela no puede
limitar su función a la transmisión de conocimientos académicos, puesto que los
procesos de aprendizaje están estrechamente relacionados con las experiencias
emocionales, las condiciones sociales y las relaciones interpersonales del
alumnado, porque cuando un alumno esta emocionalmente bien, puede mejorar su
rendimiento académico, reducir el riesgo de abandono escolar, disminuir el
acoso, mejorar de la conducta social general, enriquecer las
relaciones interpersonales, decrecer en
la toma de riesgos con el alcohol y otras drogas, progresar en la recuperación
tras la exposición a emergencias y traumas, reducción de insultos homófobos y
de la violencia sexual, asimismo, aminorar las desigualdades y las desventajas
sociales, incluidas la discriminación y la exclusión social (UNESCO, 2024 https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000396716)
Otro aspecto que conviene resaltar es que las orientaciones
para el ABC de las emociones (2026c) impulsa: “la construcción de comunidades
educativas que reconozcan las educativas que reconozcan las emociones como
parte del aprendizaje común, promoviendo el reconocimiento personal, el cuidado
de si de las demás personas y el entorno como elementos esenciales para el
bienestar socioemocional” (p. 5) de ahí que considero que es una gran labor docente,
pues las acciones que se impulsen para tal fin deben tener impacto en toda la
comunidad estudiantil y por ende en las familias, por ello creo conveniente que
también se impulsen acciones con los padres y madres de familia, pues poco
ayuda que se impulsen cambios emocionales en los alumnos y en su familia se continúen
con repitiendo patrones que afecten la salud emocional.
El programa busca insertarse en el espacio curricular de Educación
socioemocional/Tutorial de la fase 6, asimismo se integra en el campo formativo
De lo humano y lo Comunitario, por lo que desde mi punto de vista se puede
realizar una transversalidad entre las acciones que propone el programa y
campos curriculares, por lo que aplicarlo no generaría más carga horaria.
Sin embargo, conviene cuestionarse ¿las condiciones actuales
de las escuelas permiten atender integralmente las necesidades socioemocionales
de todo el alumnado? Desde mi función como subdirectora considero que existen
factores que limitan tales como: la violencia familiar, la pobreza, la
desigualdad, la discriminación, la inseguridad, la desintegración familiar, entre
otras, por lo cual no pueden resolverse exclusivamente mediante actividades en
el aula. Por tanto, aunque la propuesta
es pertinente, su efectividad dependerá de que las instituciones cuenten con
las condiciones organizativas, profesionales y comunitarias que permitan atender
las problemáticas identificadas.
Conclusiones:
La estrategia nacional El ABC de las emociones representa un
avance significativo en la educación socioemocional, al abonar a la educación integral
de los alumnos. Su implementación responde a la necesidad transformar las
prácticas educativas tradicionales, en las que se dejaron en segundo plano aspectos
fundamentales como el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía, la convivencia,
el cuidado de sui mismo y de los demás. En este sentido la propuesta es congruente
con la educación humanista, al ser concebido el alumno como persona integral
con necesidades, emociones, experiencias que influyen en su desarrollo.
El desarrollo socioemocional no debe reducirse a la aplicación
de ejercicios aislado, dinámicas grupales o materiales didácticos, requiere de
practicas en las que se favorezcan las relaciones basadas en el respeto, la
escucha, la confianza la inclusión y la resolución pacífica de conflictos. Por
ello el verdadero desafío consiste en logar que el bienestar socioemocional se
convierta en un principio trasversal de la vida institucional y no únicamente en
una actividad mas dentro de la planeación escolar.
Bibliografía:
SEP
(2017 a) Plan y Programas de Estudio para la Educación, Aprendizajes Clave para
la Educación Integral. México: SEP
____SEP
(2022 b) El Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria
2022. México: SEP
____SEP (2026) Orientaciones El ABC de las emociones en educación
básica [Pagina web] consultado el 29 de octubre
del 2026, https://abcdelasemociones.sep.gob.mx/
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